
El Oráculo de Derketo

Como polillas a una llama: así es como la gente común en la Provincia de Khopshef describe la atracción misteriosa a esta figura sagrada, que preside desde un templo antiguo situado en la sombra de la gran pirámide al sur del poblado de Bubshur.
Los visitantes que viajan al templo con la esperanza de recibir alguna de las adivinaciones del oráculo son asombrados con la piel dorada del hombre joven y su belleza andrógina. Su sabiduría y carisma destacan en una apariencia tan joven, y muchos hombres y mujeres jóvenes renuncian a sus vidas y se consagran en servirlo.
El culto del oráculo ha crecido enormemente desde su reciente llegada, y numerosas tiendas no dejan de aparecer cada día alrededor del templo para cobijar a sus devotos discípulos. Los seguidores del culto siguen limpiando y reclamando las ruinas del edificio del templo para la gloria de su líder, decorando las paredes agujereadas con coloridos estandartes y telas intentando restaurar su gloria pasada.
Sin embargo, el oráculo no es amado universalmente. Familias de mercaderes ricos han perdido hijas e hijos por culpa del oráculo y se les ha prohibido todo contacto con ellos con todo tipo de excusas. Los ciudadanos de la Provincia de Khopshef están preocupados con el creciente fluir de convertidos que abandonan los poblados y se unen a la misteriosa figura, aunque no pueden señalar ningún signo de malicia en la agenda del oráculo. Sin embargo, en los últimos días, un grupo de emisarios del Anillo Negro han llegado desde el sureste y han acampado en la colina que domina la pirámide.
Desde esa posición los emisarios observan el quehacer diario del templo con un interés similar al de aves de rapiña. Sobre las verdaderas intenciones del oráculo y de sus fanáticos discípulos aún no se sabe nada, lo cual no hace más que incrementar el aura de misterio que lo rodea a él y a su culto.